Nuestra opinión
 

 

No suscribimos el pacto entre partidos y el gobierno de Fox.

El 7 de octubre del año pasado se firmó un pacto entre todos los partidos con representación parlamentaria y el gobierno federal de Vicente Fox.

Simultáneamente a la firma de ese pacto Bush inició, ese mismo día, el bombardeo contra Afganistán en nombre de la lucha contra el terrorismo. El pacto que se firmaba ese día en México contenía, entre otras cosas, declaraciones huecas sobre política internacional. Demagogia. La realidad era la posición que en esos días habían tomado Fox y el Canciller Jorge Castañeda avalando y justificando la "guerra contra el terrorismo" que anunciaba Bush. Castañeda, incluso, iba más allá en su alineamiento con Washington diciendo que México no debía regatear el derecho que Estados Unidos tenía a castigar a los terroristas, lo que ese día iba a traducirse en bombardeos indiscriminados contra Afganistán.

Después que los partidos políticos mexicanos suscribieron este pacto con Fox, el gobierno ha anunciado su intención de que el acuerdo se repita estado por estado entre los gobiernos locales y los mismos partidos a ese nivel.

En esa lógica se anunció, también, la pretensión de que las agrupaciones políticas nacionales (APNs) reconocidas por el Instituto Federal Electoral suscribieran el mencionado pacto que formalmente se denomina Acuerdo Político para el Desarrollo Nacional. Para organizar la firma de este acuerdo, la Secretaría de Gobernación, que encabeza Santiago Creel, tuvo reuniones preparatorias con algunas de las agrupaciones políticas, suponemos que las más afines al panismo o a los amigos de Fox, pues Convergencia Socialista no fue invitada a tales reuniones preparatorias. Finalmente, se convocó a una reunión pœblica en la Secretaría de Gobernación para el día 24 de enero del 2002 donde, supuestamente, las APNs firmarían el acuerdo con el Ejecutivo Federal por medio de Santiago Creel, así como un segundo documento denominado Acuerdo Político para el Fortalecimiento de la Cultura Democrática entre la Secretaría de Gobernación y las APNs  en torno a aspectos relativos al desarrollo de las agrupaciones políticas.

Según la prensa -en escuetas notas publicadas sobre el evento- 21 de las 36 APNs acudieron a firmar los mencionados acuerdos. No se dijo, en general, quiénes no asistieron y por qué, con la excepción de Convergencia Socialista y de otra APN, Unidad Obrera y Socialista (Uníos!). Ese mismo día en conferencia de prensa paralela al evento en Gobernación nuestras dos agrupaciones anunciaron que no suscribiríamos el acuerdo con Gobernación.

Nuestra negativa a firmar no tiene que ver con una negativa a dialogar, discutir y eventualmente llegar a acuerdos concretos con el Gobierno de Fox. Pero en aras a llamados en abstracto al diálogo tampoco vamos a suscribir cualquier acuerdo. El Acuerdo Político es un ejemplo del estilo demagágico de Fox pues dice cosas que se propone hacer que se contradicen con la realidad de la política del gobierno foxista. Busca dar una idea de uniformidad o unanimidad entre todas las fuerzas políticas en torno a Fox. Contra lo que algunos pudieran decir, el Acuerdo Político tampoco sirve para comprometer al gobierno con una política que no está dispuesto a realizar  ni a establecer compromisos para los que haya demostrado ser una parte confiable en el cumplimientode los mismos.

No es posible olvidar toda la demagogia hecha por Fox al inicio del 2001 en torno a la iniciativa de la COCOPA y cómo, finalmente, avaló una reforma constitucional sobre derechos indígenas diferente y opuesta. En el caso de la política internacional es similar, como ya lo señalamos, pues de nada sirven declaraciones huecas sobre la "política tradicional" de México si en la práctica se avala la ofensiva terrorista de Bush y empieza a amenazar o realizar acciones ilegales contra ciudadanos vascos en nuestro país o contra la representación de las FARC en México donde ha permanecido legalmente durante años para facilitar los diálogos de paz.

El tema de los derechos humanos, por otro lado, como demostramos en el número 15 de Convergencia Socialista, es otro ejemplo de la incapacidad, cobardía o incongruencia de Fox para saldar el problema de la impunidad y abrir paso a la justicia ante los múltiples casos de violaciones a derechos humanos cometidos por el priísmo y los que continúan cometiéndose como lo muestra el asesinato de Digna Ochoa.

Si hemos de llegar a acuerdos con el gobierno de Fox tiene que ser en torno al cumplimiento de demandas concretas y no a declaraciones generales, abstractas, que sólo son utilizadas por Fox para tratar de recuperar algo de su imagen a favor del "cambio", sobre lo que la frustración de muchos de sus votantes ha empezado a crecer en los últimos meses.

Por todas estas razones y más, no aceptamos firmar el Acuerdo Político con la Secretaría de Gobernación.

(tomado del Portal de Convergencia Socialista No. 15, diciembre 2001-enero 2002)