No. 55
(octubre 2003)

csapn@laneta.apc.org
CORREO DE PRENSA INTERNACIONAL

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Cancún

La OMC, la muerte y la esperanza

 

A Andrea, que a sus 12 años participó por primera vez en una manifestación
mundial por la paz y por la vida.

A mi hijo, León Ernesto, por ser fuente de enseñanzas e inspiraciones.

A mi amor, Juliana, por su fuerte presencia que nos acompaña.

José Martínez Cruz

Imágenes

Diálogo entre los de abajo. “Le ofrezco un cuarto de hotel en la Riviera Maya por 65 dólares”, dice Margarito, un chofer de taxis que se encuentra a las afueras de la central de autobuses de Cancún. “No gracias, espero a unos amigos que me darán hospedaje en su casa”, respondo. “Viene de vacaciones”, pregunta afirmando. “No, vengo al Foro de los Pueblos por una alternativa a la OMC” contesto. Se me queda viendo y afirma preguntando: “Pero usted no es de los globalilocos”. Me acerco a él bajando la voz y le digo casi al oído: “Soy un globaliloco de los peores”. Casi salta para atrás y levantando la voz dice: “Pero usted no es como esos mugrosos que tienen los pelos largos y perforadas las narices que no se bañan y están contra todo”. Me armo de paciencia y le pregunto: “¿Usted juzga a las personas por su apariencia?”. No, claro, pero no estoy de acuerdo en que rompan vidrios, contesta. Yo tampoco rompo vidrios, le digo, pero ve usted este vidrio del hotel, si lo rompen causan un daño, explico, que puede! ascender a 50 mil pesos o si usted quiere un millón, ¿es mucho? Bueno, las medidas que toman estos señores de la OMC que usted los ve bien vestidos con trajes Versace, significan la muerte de miles de personas en todo el mundo por el desempleo, los bajos salarios, las enfermedades. “¡Ah, No! En eso si no estoy de acuerdo —me dice Margarito— necesitamos empleo para trabajar y que no haya pobreza, ni hambre, ni guerra.” “¿Perdón?”, lo interrumpo, “yo me voy de aquí, usted es uno de los globalilocos más duros que conozco”.

Uno

Se descarriló la OMC. Se hunde la OMC en aguas del Caribe mexicano. Se repite lo ocurrido en Seattle al poner en evidencia las contradicciones en el terreno de los gobiernos que les impide llegar a acuerdos y el movimiento altermundialista gana en presencia y credibilidad ante amplios sectores de la opinión pública. Más que una nueva batalla mediática, el movimiento ha ganado un espacio que va más allá de los globalicríticos y penetra en otros sectores de la población. La falta de legitimidad de la OMC ante los ojos de millones de personas en el mundo permite descorrer otros velos y hacer patente una realidad opresiva y cruel, explotadora y mutiladora, que imponen las economías imperialistas más poderosas al resto del mundo. Un mundo que sigue dividido en clases sociales y en países expoliados de manera neocolonial por unas cuantas metrópolis imperialistas que experimentan a su vez la agudización de contradicciones internas. Al igual que en Génova, la muerte se hace presente! , y a la barbarie represiva que significa la muerte de Carlo Giulianni, hoy la inmolación del señor Kuang Hae Lee, el dirigente campesino coreano que se quitó la vida, pone en evidencia la política que genera miles de muertes de campesinos en todo el mundo en aras de mantener las ganancias de las empresas transnacionales.

Dos

Ningún acuerdo se logra en la reunión de los Ministros de la OMC, que fuertemente custodiados por más de 6 mil elementos de la Policía Federal Preventiva y vallas metálicas que caerán en cuando menos dos ocasiones, viven momentos marcados por lo que sucede afuera de las confortables instalaciones de un Centro de Convenciones de Cancún que parece campo de concentración. El fracaso anunciado de la OMC no quiso ser compartido por los directores del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional así como de Kofi Annan de la ONU, quienes anunciados declinaron asistir a último momento. La crisis de las instituciones mundiales es patente. He aquí una muestra clara, menos evidente, si se quiere aún, que la mostrada por cierto durante los aciagos y terribles días de la guerra en Irak que parecen alargarse indefinidamente con su cauda de muertos cotidianos. Así, ante la imposición reiterada de los documentos básicos que establecen medidas draconianas para abrir aún más las economías de los países al consumo de las mercancías externas, sobre todo de los países con enormes riquezas naturales y poblaciones que necesitan satisfacer un consumo creciente aún cuando los niveles de vida sigan rayando por debajo del nivel de pobreza, los gobiernos de países que viven al borde la crisis y que soportan presiones y tensiones internas crecientes se ven obligados a tomar medidas políticas defensivas que los confrontan directamente con quienes se sienten los dueños del mundo. De ahí que, el surgimiento del Grupo de los 22 y ahora de los 23 países entre los que se encuentran países como Brasil, la India, China, México y otros, que agrupan a la inmensa mayoría de la población mundial, muestra que aún los gobiernos dispuestos a abrir sus economías al límite de la náusea como el de Fox en México o quien surgiendo desde la izquierda se ven crecientemente subordinados a los esquemas neoliberales como el de Lula en Brasil y aún más el gobierno Chino que pretende mantener dos sistemas económicos en un solo Estado que hoy aprovecha ventajas que mañana pueden ser explosivas contradicciones, hacen que en el seno de la OMC se polaricen posiciones ante lo que ha sido “el consenso” siempre favorable a las trasnacionales asentadas en Estados Unidos y la Unión Europea. Los 200 millones de dólares gastados por el gobierno mexicano para organizar la cumbre de la OMC no sirvieron para nada, no, en todo caso, para sacar adelante los planes de los que deciden al interior de este organismo. No están derrotados, quien lo pensara así, ya que los planes de las trasnacionales se continúan aplicando fuera de toda regla o acuerdo mundial, o bien en el marco de las relaciones bilaterales o multilaterales en otras esferas, como será sin duda alguna la reunión de diciembre en Ginebra o en la reunión de Miami en noviembre durante la cumbre del ALCA. Derrotados moralmente, los ministros coreanos incluso, abandonan la reunión después de la muerte del señor Lee. Los buques de guerra de la marina mexicana, anclados frente a los hoteles fuertemente custodiados, también parecen el símbolo de la derrota. No es la inteligencia precisamente lo que predomina en las salas del Centro de Convenciones, son los recursos de la fuerza, del poder, del dinero, los que se tratan de imponer. Eso, cuando menos, lo empiezan a notar muchos de los excluidos de siempre.

Tres

Sin diálogo entre los de arriba

En un taxi con aire acondicionado sube el ministro de Malasia, otro funcionario y un intérprete. Van furiosos. Manotea mientras habla. Al parecer habla de los funcionarios norteamericanos que pretenden imponer todas sus reglas en la OMC. El calor afuera supera los 39 grados (¿cómo será el clima en Malasia?). Una sola palabra es claramente pronunciada en inglés: “Fouck you”, dirigida al ministro yanqui ausente. Esa si la entiende perfectamente el chofer del Malibú que no dejaban pasar en el retén de la PFP.

Cuatro

El foro de las mujeres que buscan alternativas ante las políticas de discriminación y explotación, de opresión y violencia que significa la OMC se lleva a cabo con unas cien de ellas provenientes de diversos continentes. La Fundación Böll, de origen alemán, apoya con fondos para su realización en el hotel Plaza, con costo mínimo por habitación de 600 pesos. Los temas que abordan están claramente expuestos por destacadas dirigentes y activistas del feminismo y de las redes que buscan transformar la economía. Me llama la atención la exposición fotográfica sobre la violencia física y sexual contra las mujeres. Cuerpos desnudos, mutilados, sangrantes, encadenados. Muerte y agresión que tiene en las mujeres de Ciudad Juárez un punto de referencia mundial de la infamia de nuestros días. Otros temas, que no solo afectan a las mujeres, por supuesto, como el del agua, las represas, las políticas privatizadoras, están ocasionando verdaderos desastres, erosionando los suelos, desertificando regiones enteras del planeta, encareciendo el vital líquido que hace padecer sed cotidianamente a más de 1200 millones de seres humanos en el planeta, sobre todo en el Tercer Mundo. Las mujeres discuten, solo veo a cuatro hombres en la sala y me pregunto por qué, mientras observo las brillantes exposiciones de mujeres de Brasil, de Alemania, de México, de Hungría y de Estados Unidos, esas mismas mujeres que con sus rostros pintados multicolor encabezarán el asalto pacífico a la muralla unos días después.

Cinco

No encuentro el foro campesino e indígena internacional. Casi desfallezco caminando por Cancún bajo intenso sol. Está en el Gimnasio Kuxim Baxal. Es Vía Campesina la que organiza. Con sus 60 millones de afiliados, se ha ganado sólido prestigio a nivel internacional, ya que incluye a poderosas confederaciones campesinas de la India, de Corea, cuya delegación en el foro es de 180 personas, de Brasil donde el Movimiento de los Trabajadores Rurales sin Tierra (MST) es un polo de referencia indiscutible, de Ecuador, de Bolivia donde la delegada indígena lamenta que no se le haya dado visa a Evo Morales el dirigente cocalero que dirige el MAS; de Honduras, donde el secretario general Rafael Alegría, articula los esfuerzos que, sin embargo, en México no son lo suficiente amplios e incluyentes. Y se nota. Las diferencias entre la UNORCA y la CNPA no se pueden ocultar, aún cuando se ha avanzado en la acción común en el movimiento El Campo no Aguanta Más. Tradicionalmente, la UNORCA no ha desempeñado un papel políticamente tan radical como la CNPA y otras organizaciones independientes, pero tiene, es cierto, una base campesina fincada en la producción, que le ha dado estabilidad y fuerza, como la que tienen las organizaciones cafetaleras que en la Costa Grande de Guerrero siguen dando la lucha a pesar de que el precio del café está por los suelos y las cosechas se pierden. Precisamente la idea y propuesta de excluir a la OMC del campo para que los productos agropecuarios no sean incluidos en las políticas de libre comercio, levantada de manera unánime en el Foro y gritada como una de las más fuertes consignas en las marchas, tiene como base lo que ocurre en sectores como el cafetalero. Unos datos que ilustran: mientras la producción de café se incrementa y este año pasó de 100 millones de toneladas del grano aromático que se comercializaron a 108 millones, aumentando el consumo mundial, el precio del café es de sólo 3 y 4 pesos por kilo a los productores mientras se llega a cotizar una taza de café hasta en 10 dólares en países no productores como Noruega y se pueden obtener ¡hasta 180 tazas de café por kilo! Los únicos beneficiados, por supuesto, son los dueños de las trasnacionales que, como la Nestlé, controlan casi el 80% del mercado mundial. Vía Campesina muestra su capacidad de organización y de convocatoria, dejándolo sentir en los mejores momentos del Foro de Cancún, y en lo que incomoda a las organizaciones que no siempre son escuchadas por los dirigentes de Vía Campesina, como es el hecho de imponer decisiones de funcionamiento y hasta de quien debe estar al frente de un evento, aún cuando en la organización del Foro participan decenas de organizaciones, pequeñas y medianas, pero todas contribuyen de alguna manera y no a todas se les escucha. Hay que recordar que cerca de un centenar de organizaciones civiles, sociales, sindicales y no gubernamentales, se dirigieron al EZLN para solicitar su presencia en Cancún. También lo hizo Vía Campesina. El Subcomandante Marcos respondió a nombre de la Comandancia General del CCRI mediante tres comunicados, escritos y grabados por Tacho, David y Esther. Ninguno de ellos fue en respuesta a la invitación de las organizaciones mexicanas. Todos ellos fueron dirigidos exclusivamente a Vía Campesina. Las lágrimas de una compañera promotora de la invitación muestran el contraste de lo que estas cartas significan. Antinomias políticas, diría Gramsci.

Seis

El Foro Indígena contra las políticas de la OMC fue convocado por muchas organizaciones que han venido trabajando por los derechos de los pueblos y la autonomía indígena desde años atrás. Algunos lo han hecho desde más de dos décadas. Otros a raíz del levantamiento zapatista casi diez años atrás. Las diferencias han sido debatidas en diversos foros y encuentros. Algunas se han superado, otras subsisten. El Congreso Nacional Indígena, como una casa de todos, no es del todo incluyente en la práctica. Hay dirigentes que creen representar el pensamiento de todos aunque en sus palabras expresen el reconocimiento a la diversidad y la pluralidad, y el mandar obedeciendo como norma y principio. El debate público, expresado en el deslinde realizado por algunos dirigentes del CNI ante una convocatoria plural, desató nuevamente la tormenta. La mayor sorpresa fue que negando la convocatoria, rechazando por principio convocar junto con la ANIPA al foro, no sólo se hicieron presentes, sino que fueron quienes condujeron todos los trabajos del foro. En Morelos los pueblos de Tlayacapan y Santa Catarina se hicieron presentes. Participan del debate, llaman a la unidad. Las discusiones sobre autonomía tienen como referencia “Los Caracoles” zapatistas y la lucha en defensa del territorio y la tierra está presente en Tepoztlán y Atenco, hoy, desafortunadamente, ausente de Cancún.

Siete

El alma de los pueblos

La presencia tumultuosa y alegre de la Banda de Música “Brígido Santamaría” de Tlayacapan, encabezada por su director Cornelio Santamaría, logra conmover a zoques y triques, a choles y nahuas, a africanos y coreanos, a brasileños y punks, a lesbianas y estudiantes, a dirigentes y activistas, a camarógrafos y periodistas, inclusive detiene la mano represiva de más de un policía de la PFP cuando tocando el himno nacional los encaran en la valla del emblemático kilómetro cero del boulevard Kukulkán. Todos y todas bailan el “Chinelo” en medio de sudores y humores que muestran la enorme energía de quienes vienen desde lejos a protestar contra los dueños del dinero y el poder. La música hermana pueblos y alegra los espíritus. Cuando se une a la lucha, es una experiencia vital, inolvidable

Ocho

Las marchas, la vida y la muerte

La primera marcha la encabezan los jóvenes. Son los primeros en tomar las calles. Al sonar de la banda de “Los Niños Perdidos” de Seattle y de los tambos con basura de los punks y harás, el Black Block irrumpe con toda su energía y su contestataria presencia que hiere los delicados oídos de la hipocresía. Recorren las calles empapados en sudor y bloquean calles, dejan huellas de su paso en grafitis y en mentadas de madre. Ecologistas y defensores de los delfines dan el toque multicolor y el desesperado llamado por la destrucción del planeta. La segunda marcha se tiñó de sangre, sangre derramada por Kyung Hua Lee, histórico dirigente campesino de Corea del Sur, quien horas antes de inmolarse con una navaja suiza clavada con fuerza a mitad del corazón distribuyó su hoja de vida entre periodistas y activistas en el centro de Cancún. Nadie sabía que quien sonriente les dirigía palabras que pocos entendían contra la OMC, ofrendaría su vida poco tiempo después. Ni los coreanos, que lo sospechaban por el antecedente en Ginebra, sabían a ciencia cierta que es lo que haría el señor Lee.

Cuando subió a la valla metálica, con su letrero fosforecente con las letras “No a la OMC-WTC” y “La OMC mata campesinos”, anunciaba su muerte, pero sobre todo la de miles de personas que el capitalismo hiere, mutila y asesina en todo el mundo. Explicaciones mil surgieron, pero la muerte escurriendo lentamente como la sangre que derramó a su paso el señor Lee nos golpearon a todos. Lo vimos pasar, su cuerpo exánime, color cadavérico amarillo, hicimos una valla humana para que pasara la ambulancia. Gritos de dolor, de rabia, de desesperación. A las dos horas, murió el señor Lee.

Dos horas que fueron de combate en el kilómetro cero, cuando pocos sabían que había muerto. Se derribó la muralla.

Lo más aguerridos fueron los coreanos y los jóvenes del black blok, a quien algunos acusan de ser provocadores pagados, yo creo que su individualismo agreste puede causar problemas y hasta agudizar la represión, pero es una lógica de destruir a quien tanto daño hace a la humanidad. ¿Pensamiento utópico y fuera de la realidad?

Puede ser, pero también profundamente rebelde y contestatario. Jóvenes entusiastas y combativos. Me gusta su entusiasmo, su energía. Hay que, en todo caso, demostrar mayor decisión que ellos para frenar sus acciones que deriven en provocación. Así lo demostraron los coreanos que, con la experiencia acumulada por años de huelgas generales y luchas recientes que permitieron la constitución de las federaciones sindicales y ligas campesinas, se ganaron el respeto moral y político de todo mundo y hasta los más ultras tuvieron que aceptar su liderazgo. Los choques son constantes. Hay decenas de heridos, sobre todo por macanazos y piedras devueltas por los policías ante inermes manifestantes.

Nueve

La ética en el combate

Un choque hace caer a dos policías, la multitud los arrastra, los golpea, les quita sus escudos. Una mujer se interpone y jala al policía hacia la valla. Gritos que piden lincharlo, golpes de palos y con el propio escudo que le quitaron.

Nos interponemos con la fragilidad de nuestros cuerpos. Nos tunden de ambas partes. No se trata de ser como ellos, gritamos. Empujamos al policía hacia la valla en medio de la batahola. Sentimos empujones y gritos por todos lados.

Es un horno el kilómetro cero. Logramos devolver al policía a la barrera, que se abre y, cuando nos vamos a retirar, un policía saca la macana y arremete en pleno rostro a nuestro compañero que se esforzó más en proteger al policía caído. Cae herido en el rostro y casi se desmaya. Los gritos e insultos contra el policía agresor implican una lección de ética y moral en el combate. Al final, la pinta dedicada a este policía dice: “El único policía bueno, es el policía muerto”, no lo suscribimos, pero el coraje nos envuelve a todos.

Diez

Tercera Marcha multitudinaria

En la marcha del cierre, tercera aunque en realidad hubo más de tres marchas, varias de ellas nocturnas y ruidosas, fueron precisamente los coreanos los que encabezaron las acciones para derribar el muro de la ignominia. Esta vez no es Vía Campesina la que encabeza, sino los sindicatos que organizaron uno de los foros más concurridos, en donde los electricistas y los telefonistas marcan la pauta de la lucha contra el neoliberalismo y contra las privatizaciones. Foro, por cierto, donde se expone lo ocurrido en Morelos con las trabajadoras despedidas de Confitalia.

Los sindicatos, encabezados por el FAT, realizan un mitin y un homenaje al señor Lee en el kilómetro cero. La columna decide continuar su avance hasta la valla, 500 metros adelante.

Ahí, son las mujeres, un centenar de ellas, las que van al frente, y comienzan a cortar las cadenas con pinzas de acero. Los coreanos llevan unos lazos con nudos, que jalan entre 200 personas y, luego de batallar una hora, al fin ceden las vallas reforzadas y al caer, lejos de reiniciar el combate físico, cuerpo a cuerpo, se hace un silencio, todos se sientan y se dirigen palabras emocionadas por la caída del muro, se anuncia el fracaso de la reunión de la OMC y se homenajea sentidamente, con cientos de crisantemos blancos, al señor Lee, depositando las flores ante los expectantes policías que no atinan a responde hasta que, de manera anticlimática, son bañados con una mezcla de orines y aguas pestilentes por los integrantes del black blok que no se quedaron con las ganas de devolver los macanazos que habían recibido.

Once

Los actos de protesta fueron múltiples. Desde el desnudo de mujeres y hombres en la playa haciendo con sus cuerpos las letras No a la OMC, hasta mostrando los pechos desnudos ante las vallas, realizando pequeños mítines ante el Centro de Convenciones por estudiantes que no llegaron todos al ser detenidos momentáneamente por la PFP o por miembros de ONGs acreditadas ante la conferencia oficial, o subiéndose en una grúa a las tres de la mañana para colocar una manta gigantesca frente a los Ministros. Cancún, enorme playa símbolo de la privatización y expropiación que se ha hecho a los pueblos de los lugares más paradisíacos para el descanso, tiene unos 25 años de haber despegado como proyecto turístico para los ricos. Una creciente población que ya supera los 700 mil personas, presenció entre incrédula y desinformada las múltiples manifestaciones de a quienes consideró desde “globalilocos”, como me dijo Don Margarito, hasta “globalicríticos” o “altermundialistas”, y, en casos contados, como la niña Andrea de 12 años que ayudó a las activistas feministas y ecologistas canadienses a elaborar una manta con manos bordadas a favor de la paz, o Esteban y Mary que dieron hospedaje y se sumaron entusiastas a la manifestación, o Martha que la amenazaron con despedirla por vender camisetas con el lema del Foro de los Pueblos y algunas decenas más, suman sus manos, sus convicciones y sus vidas al torrente de personas que, tal vez 7 mil en este caso, o cientos de miles, recorren las! calles contra una globalización odiosa e infame que nos sigue recetando el capital y que hoy, en Cancún, tuvo un revés que da aliento a las próximas luchas y movilizaciones de los pueblos.

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  • Dirección: Nellys Palomo Sánchez (hasta el número 35 en noviembre de 2001) José Martínez Cruz (a partir del número 36)

    Coordinación: José Martínez Cruz.

    Edición: Ana María Hernández.

    Colaboradores: Edgard Sánchez; Claudia Cruz; Josefina Chávez.

    Traducción de textos: Alberto Nadal.

  Desde los cuatro puntos es una publicación mensual de Convergencia Socialista, Agrupación Política Nacional (apn), registrada en el Instituto Federal Electoral. Registro de la Dirección General del Derecho de Autor (en trámite). Certificado de Título y Contenido (en trámite). Publicación periódica. Oficinas y suscripciones: Xola 181, 3er. piso, Col. Alamos, C.P. 03400, Teléfono 5 90 07 08, México, D.F.