No. 51
(mayo de 2003)

csapn@laneta.apc.org
CORREO DE PRENSA INTERNACIONAL

<< Índice de artículos

El momento actual y la comisión de ética contra Heloisa Helena y otros parlamentarios del PT

João Machado*

El 11 de junio de 2003 cerca de 40 mil trabajadores realizaron una manifestación en Brasilia contra la propuesta de reforma en seguridad social presentada por el gobierno y que contribuye a empeorar drásticamente las condiciones de jubilación para los funcionarios públicos. No fue una manifestación especialmente numerosa, sin embargo, lo más significativo es que se trató de la primera gran movilización contra una iniciativa central del gobierno de Lula. Fue convocada inicialmente por la CNTE brasileña (Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación), entidad vinculada a la CUT (Central Única de Trabajadores), y cuya dirección está predominantemente vinculada al llamado “campo mayoritario” del PT. La CUT apoyó y participó, lo mismo que diversos organismos que agrupan a servidores públicos relacionados con ella, junto a otras entidades no afiliadas a dicha Central. La inmensa mayoría de los participantes eran petistas.

Para mayor sorpresa, el gobierno de Lula inicialmente intentó impedir que los diputados del PT participaran en la manifestación. Se antojaba insólito, pero resultó imposible. Frente al hecho de que un gran número de parlamentarios acudiría a la manifestación con o sin autorización del gobierno, éste dio marcha atrás. La bancada federal del PT envió una comisión para representarla oficialmente y un gran número de diputados del PT compareció. La principal figura de la manifestación fue la senadora Heloísa Helena, sin duda la líder más reconocida por los servidores públicos hoy en día.

Diversos sectores del PT han ido oponiéndose a líneas clave del gobierno. El 29 de mayo, 30 diputados del PT difundieron un manifiesto con críticas a la reforma en seguridad social y la política económica; el congreso de la CUT, concluido el 7 de junio, aprobó resoluciones que critican las mismas cuestiones. El 10 de junio un grupo integrado por los más destacados intelectuales del país, en general vinculados al PT, dio a conocer un “Manifiesto de alarma contra la propuesta del gobierno sobre seguridad social”. Unos días después, dos manifiestos de economistas —uno avalado por cerca de 300 firmantes, muchos de ellos vinculados al PT, y otro de todos los Consejos de Economistas del país— criticaron la política económica; el congreso de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE) —cuyos delegados se dividen mayoritariamente entre miembros del PC de B (Partido Comunista de Brasil, integrante del gobierno de Lula) y el PT— concluido el 22 de junio, también aprobó resoluciones con críticas al gobierno en el mismo sentido.

Si hasta ahora la popularidad de Lula y el apoyo al gobierno resultaron relativamente poco afectados, según las encuestas de opinión, e incluso la propuesta de reforma en seguridad social parece contar con la simpatía de la mayor parte de la población, entre los sectores organizados de la sociedad —especialmente los vinculados al PT— el escenario comienza a pintar diferente.

El futuro de la reforma en seguridad social no es claro. Hasta ahora el gobierno se mantiene dispuesto a aprobarla con pocas modificaciones, y para ello cuenta con la fuerza que le ha dado el apoyo de casi todos los partidos; la base del gobierno en el Congreso sigue ampliándose y en este momento ya ha absorbido, incluso, a casi todos los partidos de derecha; hasta los partidos que constituyen su oposición formal —el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y el Partido del Frente Liberal (PFL)— apoyan la reforma, una extensión de la propuesta presentada por ellos mismos al gobierno anterior.

Pero incluso en el Congreso la situación del gobierno no es del todo cómoda. Al momento de escribir este artículo se está presentando un gran número de enmiendas a la propuesta de reforma. La propia bancada del PT en conjunto presentó enmiendas que piden respeto a algunos de los temas más polémicos (cobro de impuestos a gente que no está trabajando, cálculo de la edad de jubilación y de los beneficios para los actuales servidores). Además, hay diputados que están presentando las suyas de manera individual; hay enmiendas importantes de otros partidos de la “base aliada”, y la CUT junto con los diputados está organizando la defensa de sus enmiendas, que alterarían el sentido general de la reforma.

Por otro lado, el proceso de trámite tiende a ser más tardado de lo que el gobierno deseaba. La Comisión Especial que analiza la reforma aprobó un proceso de audiencias públicas que implica mayor tiempo de discusión y no ha habido quórum en todas las sesiones del Congreso (la Constitución exige un mínimo de sesiones para realizar el trámite).

Para complicar las cosas al gobierno, la puesta en marcha de otra reforma —la tributaria— se está topando con muchos más problemas de lo que se esperaba. Esto ha generado un alud de enmiendas (siendo contradictorias, varias de ellas tienden a empeorar la propuesta original) y viene enfrentando oposición de parte de los sectores empresariales. Parece difícil que el gobierno pueda mantener íntegra su propuesta, lo que dificultará aun más la intransigencia en lo tocante a la reforma en seguridad social.

Por otro lado, la suerte de la reforma en seguridad social dependerá, principalmente, de la movilización de los propios servidores. En este campo hay divergencias tácticas que causan dificultades, Mientras la mayoría del CUT defiende una táctica de movilización en favor de las enmiendas que modifican aspectos fundamentales de la propuesta y no está en favor de una huelga en este momento, existen entidades de servidores que luchan porque se retire la propuesta y porque se iniciara una huelga el 8 de julio. La plenaria del 5 de julio fue decisiva. (OJO ANA MARÍA: Modifiqué la redacción pues este texto saldrá publicado después de estas fechas, supongo.)

Todo esto ha repercutido en el proceso que abriera la Dirección del PT contra algunos parlamentarios llamados “radicales” (la senadora Heloísa Helena y tres diputados federales): hay un ambiente de mayor cuestionamiento al gobierno y de apoyo a las posiciones defendidas por ellos. El 28 y el 29 (OJO: No sé si de mayo o junio) se reunió la “Comisión de Ética” de la Dirigencia Nacional para escuchar testimonios. Algunos de los más destacados intelectuales petistas se presentaron como “testigos de descargo” (de hecho, para argumentar contra los castigos); el abogado y economista Plínio Sampaio, el filósofo Paulo Arantes, el jurista Dalmo Dallari; los sociólogos Chico de Oliveira y Emir Sader; el economista Reinaldo Gonçalves hablaron en favor de todos los acusados. Además de ello, hubo testimonios específicos de defensa de cada acusado, de carácter más personal. En defensa de Heloísa Helena hablaron el senador Eduardo Suplicy —sin duda el más respetado del PT—, los diputados Walter Pinheiro, Lindberg Farias y Luciano Zica (que representan el espectro de la izquierda del PT) y los sindicalistas de Alagoas (estado de Heloísa), Lenilda da Silva y Milton Canuto.

El día 28 se organizó un “jurado paralelo” en el que participaron algunos de los intelectuales que testificaron en favor de los acusados (Plínio Sampaio, Emir Sader y Paulo Arantes), al lado de otros igualmente destacados (el filósofo Roberto Romano y el sociólogo Ricardo Antunes), de representantes de corrientes de izquierda y de entidades sindicales. Naturalmente, los cuatro acusados fueron absueltos y la reforma a la seguridad social, condenada.

La Dirección del PT está optando por postergar la conclusión del proceso. Por ahora está prevista para una reunión que la Dirigencia Nacional realizará en septiembre.

 

*Militante de Democracia Socialista, corriente del PT.

Traducción de María Cristina Hernández Escobar

 

<< Índice de artículos

  • Dirección: Nellys Palomo Sánchez (hasta el número 35 en noviembre de 2001) José Martínez Cruz (a partir del número 36)

    Coordinación: José Martínez Cruz.

    Edición: Ana María Hernández.

    Colaboradores: Edgard Sánchez; Claudia Cruz; Josefina Chávez.

    Traducción de textos: Alberto Nadal.

  Desde los cuatro puntos es una publicación mensual de Convergencia Socialista, Agrupación Política Nacional (apn), registrada en el Instituto Federal Electoral. Registro de la Dirección General del Derecho de Autor (en trámite). Certificado de Título y Contenido (en trámite). Publicación periódica. Oficinas y suscripciones: Xola 181, 3er. piso, Col. Alamos, C.P. 03400, Teléfono 5 90 07 08, México, D.F.