No. 22
(abril-junio
de 2003)

 

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¿Es posible una Agenda Feminista?

Malu Micher

Candidata plurinominal por el Partido de la Revolución Democrática

Agradezco la invitación a quienes colaboran y participan en Cuadernos Feministas, en este tan importante evento.

Para iniciar mi encuentro con todas y todos ustedes, quiero decirles que sí, que sí es posible una agenda feminista. Si no fuera así, estaríamos aceptando que los años que nos hemos dedicado a construirla, años de trabajo, cabildeo, consenso y desvelo, no han servido para nada. Por eso, afirmo y reafirmo que sí es posible una agenda desde, para y con nosotras.

Pero antes de referirme a temas concretos de la agenda, permítanme compartir, en este casi examen profesional de feminismo, algunas reflexiones filosóficas o como ustedes las consideren, que me han orientado para presentar ante ustedes nuestra agenda.

La política en el PRD la entendemos como la oportunidad para transformar los acontecimientos, y quienes hacemos política, es decir, quienes realmente nos hemos comprometido a transformar, somos consientes de que sin poder, la política no es posible .

Las mujeres en la política hemos tenido históricas oportunidades para cambiar el rumbo de nuestras vidas, para hacer realidad nuestros derechos y, sin embargo, no siempre ha sido posible, no siempre hemos tenido el poder.

No hace falta, pero es preciso hacerlo, mencionar esta tan trillada frase, que ahora más que nunca urge recordar: presencia de mujer, no garantiza conciencia de género y sin justificar a nadie, puedo decir que quienes han tenido puestos de elección y de decisión, no aspiraban al poder feminista, es decir, únicamente querían estar ahí, en la política, sin poder.

Si hablamos de poder feminista, hablamos de una agenda que contempla la desigualdad de oportunidades, la discriminación, la desigualdad de trato y, por lo tanto, presencia de mujer feminista, sí garantiza conciencia de género. Pero ¿cómo garantizar el poder de las feministas en la política?

Uno de los aspectos fundamentales es la capacidad que hemos tenido de afidarnos, de solidarizarnos y de convencer a este país y al mundo entero que cuando nos lo proponemos, las mujeres nos podemos poner de acuerdo, nos podemos ayudar entre nosotras, transformar las vidas de otras, y que lo que le sucede a un grupo de mujeres, analfabetas, violadas, desempleadas, prostituídas, discriminadas, de la ciudad, del campo, de comunidades indígenas, nos está sucediendo a nosotras. Este es un elemento fundamental del poder.

Otro elemento del poder feminista es el “tener sentido común”, es decir, tener sentido de lo común, de la realidad de la comunidad de lo que el común de la gente quiere o de hecho, vive. Aquí juega un papel fundamental el lenguaje, ya que para la verdadera representación de la realidad, nada más importante que el lenguaje que logra mencionar los objetos, sentimientos, actos o cualquier otro aspecto inmaterial. De manera que lo que se nombra existe y la realidad se construye mediante su identificación.

Cuando las mujeres nos nombramos, no sólo nos hacemos presentes en la realidad, sino que gracias al poder que nos da la palabra, recuperamos también el derecho a la palabra que por no existir, no hemos tenido durante tanto tiempo.

Entonces, esto es una cuestión de sentido común: reconocer la realidad como es y nombrarla tal como es.

El poder que tenemos las feministas, lo hemos ejercido porque hemos hecho del lenguaje, un elemento clave para ejercer el poder.

Dice Graciela Hierro que el lenguaje demuestra el desarrollo del pensamiento. Como no va a ser poder, el tener un pensamiento desarrollado, el hacer visible lo que se ha pretendido no nombrar?, ¿cómo no va a ser poder, identificar el miedo que provoca nuestro lenguaje incluyente, trabajar, pensar y pasar por encima del “sentido común oficial” y empezar a nombrarnos?

Cómo no va a ser poder hacernos presentes, construyendo una realidad donde las niñas saben que ya pueden elegir ser ingenieras, o que nadie del sexo masculino, tiene derecho a abusar de ellas.

Cómo no vamos a tener poder si nuestro “sentido de lo común” nos ha llevado a visibilizar lo que tanto miedo tenía el gobierno de hacer visible, con estadísticas, diagnósticos, encuestas que a fuerza de hacer visible la realidad como es, y no con la violencia, hemos logrado hacer visibilizar.

Otro elemento de nuestro poder es oponernos a que se nombre lo que no se conoce. Es decir, sólo una persona violada puede saber de la violencia que a su vida conlleva un acto así. Sólo una persona a la que no se le permite hablar, sabe de la humillación que se siente. Sólo alguien sometido por la fuerza, sabe de la impotencia que produce no poder defenderse. Por esto sólo las mujeres, con nuestro poder, podemos darnos palabras que nos nombren realmente.

¿Cómo haremos las mujeres, las feministas para ligar nuestro poder con una gran responsabilidad que es la de legislar?

La gran mayoría de las personas están, estamos cansadas y cansados de ser objeto de engaño. Bueno, con mirar a nuestra nación empobrecida y engañada, después de 70 años de priismo, y dos años y medio de lo mismo, después del 2 de Julio del 2000, se tiene razón para tener la suficiente desconfianza.

Mienten quienes le achacan a mi partido el freno para cambiar¡ imagínense si no le hubiéramos puesto freno al impuesto en las medicinas y en los alimentos¡¡¡, para quienes hemos manejado un vehículo, sabemos que el freno se utiliza para dar seguridad, y con todo respeto, no es cuestión de frenos, es un asunto de dirección, que no la hay.

Por eso quienes queremos legislar, debemos tener en cuenta de esta desconfianza de la ciudadanía a ya no creer en quienes estamos en la política, y claro, si se ha usado para bien propio y no del bien común, tiene razón.

Sin embargo, las feministas, estamos dispuestas a darle otro rostro a la política:

• Consolidando la democracia.

• Garantizando la participación de la ciudadanía en la construcción responsable de esa democracia, y lo más importante.

• Garantizar que las leyes, reglamentos, proyectos que hayan de elaborarse, tengan como punto de llegada y de partida, la realidad de las mujeres para dar cumplimiento al derecho que como ciudadanas, nos corresponde.

Pero todo esto no será posible si, las feministas en la política no hacemos un compromiso con el ejercicio pleno de la ciudadanía de todas las mujeres, porque sólo con una visión de la democracia participativa y responsable, con voluntad política de tomar en cuenta lo que pasa en la vida de las mujeres y de los grupos en mayor estado de vulnerabilidad, será posible garantizar mayor confianza en nuestro poder, el poder legislativo.

Como legisladoras, la responsabilidad principal es legislar tomando en cuenta a la Sociedad y sus demandas.

Como legisladoras feministas, el compromiso es que en cualquier ley se contemple la perspectiva de género como fundamento para una democracia real.

Como legisladoras con poder feminista, tenemos que gritar al país entero que poder es “poder diferenciarse”, devolver el poder a quien nos los dio, mejorado, agrandado y, sobre todo, en forma de beneficio colectivo e individual.

Yo en lo personal y como militante del PRD, he decidido legislar desde la visión de la izquierda y feminista, herramientas suficientes para hablar, proponer y compartir de qué temas tenemos que hablar. Para recordar que todavía hay mucho que hacer para que las instituciones se dediquen en forma contínua a la consecución de la equidad.

Porque la agenda feminista es participación y diálogo, no silencio y oscurantismo, dice Julia Pérez.

Ser legisladora es una gran responsabilidad. Se tiene en las manos la posibilidad de decidir sobre la vida de las personas. Sobre quienes van a ser las que sigan aguantando la pobreza y sobre qué educación van a recibir los niños y las niñas. Como legisladora se tiene la posibilidad de condenar a mujeres inocentes porque tuvieron un hijo o hija a los 13 años o se tiene la posibilidad de garantizar un desarrollo íntegro de las personas para que éstas a su vez sean ciudadanos y ciudadanas responsables en lugar de transas, atracadores o seres violentos.

Por esto, urge legislar para que las mujeres, niñas, adolescentes y adultas, todas, sin ninguna distinción, gocen plenamente de sus derechos

La agenda feminista, es toda la agenda, la reforma eléctrica, la vigencia de un Estado laico, la reforma petrolera, la laboral, la nueva reglamentación interna del Congreso, los ingresos y egresos del Estado son temas de la agenda feminista. La guerra, la paz, el derroche de dinero en las campañas, la revisión del TLC son parte de nuestra agenda.

El plebiscito, referéndum, iniciativa ciudadana, no lo son también? ¿Podríamos imaginar una reforma de Estado sin la perspectiva de género? Imposible. Cualquier plan y programa de Estado, del poder legislativo en este caso, que no contemple a las mujeres, está destinado al fracaso.

Iniciamos esta campaña en medio de dos grandes escándalos Pemexgate y Amigos de Fox. Gracias al PRD estos hechos han sido esclarecidos pues hemos dicho que es tiempo de legalidad y justicia. Que es tiempo de acabar con la impunidad. No es posible que se utilicen recursos públicos en grandes cantidades para apoyar una campaña presidencial y nadie sea castigado por ello, ¿no es esto también un asunto de agenda?

Ni el PRI ni el PAN tienen hoy autoridad moral. Nuestro partido está obligado a recuperar la confianza ciudadana. Es el único que puede ver de frente a la gente. El único que tiene las manos limpias, el único que está convencido que si las acciones afirmativas no están incorporadas en el quehacer legislativo, entonces no será posible recuperar la dimensión ética de la política, otra herramienta fundamental para el poder feminista.

Y partiendo de esta hermosa arma, hay temas fundamentales que no pueden seguirse ignorando y que tienen que ser legislados, vigilados y asumidos con responsabilidad de género, ya que atentan contra la vigencia del Estado laico y de las libertades civiles, dando pasos hacia atrás en lo ya conquistado.

Permítanme ahora mencionar algunos temas que considero compromisos fundamentales:

1) Revisar a profundidad las iniciativas del PAN que han quedado pendientes y que necesitamos rechazar con argumentos, entre ellas:

• Reformas al artículo 4º. Constitucional sobre el derecho a la vida.

• Reformas a los artículos 100 bis y 473 de la Ley General de Salud.

• Iniciativa de Ley para regular la Investigación y Aplicación clínica de las denominadas Técnicas de reproducción Asistida y la Disposición de Material Genético Humano.

• El proyecto de decreto por el que se adiciona la Ley de los Institutos Nacionales de Salud para crear el Instituto Nacional de Medicina Genómica.

• Iniciativa que reforma la ley General de Salud en materia de Genoma Humano.

• La iniciativa que reforma el Artículo 51 de la ley General de Salud en materia de derechos de los usuarios y prestadores de los servicios de salud para incluir la figura de objeción de conciencia.

• La adición a la Ley General de Salud con un artículo 41 bis para incorporar la obligación de contar en los hospitales públicos y privado y asistencial, con Comités Hospitalarios de Bioética.

• Iniciativa de la creación de la Secretaría de la Familia que propone el PAN en su plataforma electoral.

2) Las mujeres de Juárez, sus asesinatos y las desapariciones son crímenes de Estado, debemos darle seguimiento a cada caso, vigilar las investigaciones, denunciar las anomalías, volver a iniciar las investigaciones si es preciso pero lo más importante es generar una opinión pública que permita a la ciudadanía, obligar al Presidente Fox a que asuma con responsabilidad de primer mandatario el femicidio del que han sido objeto nuestras mujeres en Juárez.

3) El derecho a decidir de las mujeres es un tema fundamental en la agenda. Para ello se requiere una total disposición para reflexionar entre todos los grupos parlamentarios sobre las diversas excusas absolutorias que permitan a las mujeres ejercer sus derechos sexuales y reproductivos. El consentimiento informado es fundamental para decidir libremente y ejercer nuestro derecho a la maternidad libre y voluntaria.

4) El artículo 4º requiere de varias reformas, entre ellas, debemos integrar la palabra responsablemente ya que aunque la palabra libertad supone responsabilidad, las mujeres necesitamos manifestar nuestro derecho a la libertad responsable que nos permita decidir informadamente nuestra maternidad.

5) El trabajo doméstico no ha sido contemplado como un aporte al PIB, habrá que ahondar en los resultados del INEGI que permitan arrojar elementos suficientes para incorporar este trabajo a las cuentas nacionales.

6) La reforma laboral está obligada a incorporar los derechos de todas las personas que realizan un trabajo fuera y dentro del hogar por lo que las guarderías, paternidad responsable, y trabajo doméstico deberán estar integrados en dicha reforma.

7) Permítanme detenerme en un tema que para mí es fundamental. El estado subsidiario. Las mujeres, al estar en mayor estado de vulnerabilidad, necesitamos contar con un Estado solidario y subsidiario, de otra manera no podremos seguir adelante con el ejercicio de nuestros derechos. Es decir, si contamos con un Estado que se responsabilice y asuma nuestros problemas económicos y sociales como prioritarios, podremos denunciar la violencia en nuestros hogares, pues el miedo a no contar con el incipiente ingreso económico de las parejas que trabajan fuera del hogar, la mayoría varones, es precisamente lo que detiene a muchas mujeres a denunciar. Así, será más sencillo ser resguardadas en un refugio.

8) No existe en el país un modelo de atención en los refugios para mujeres y familiares en situación de violencia, urge financiar proyectos de investigación para el diseño de una metodología de atención en los refugios de distintos niveles que garanticen seguridad. La violencia hacia las mujeres necesita más recursos, más alzar la voz. Deberemos reunirnos con el ejecutivo para que las políticas sociales, de vivienda, de trabajo, de capacitación, consideren prioritariamente a estas familias y a estas mujeres.

9) La pensión alimenticia es un tema que no ha podido ser resuelto como debiera en todo el mundo. Es urgente una legislación que garantice el pago de las pensiones alimenticias de quienes se han separado o divorciado y garantizar el pago a tiempo de dicha pensión. Las sanciones para quienes se nieguen a hacerlo, deben ser aplicadas con prontitud, al igual a quienes se prestan para ser sus cómplices como es el caso de los patrones quienes se atreven a negar que el varón está contratado por dicha empresa.

10) Vivo en un estado donde exportamos pobres diariamnete a Estados Unidos. La situación de quienes emigran en formas tan inseguras, es verdaderamente alarmante. Pero el hecho se agrava más cuando se es mujer: indocumentada, sin hablar el idioma, sin trabajo y para rematar, golpeada, violada y anulada en sus derechos . Es urgente conocer a fondo la situación que viven nuestros conacionales, compatriotas, hijos e hijas de esta tierra, para legislar protegiendo sus derechos y obligar al Estado mexicano a asumir su responsabilidad.

11) Los códigos civiles y penales de varios estados, todavía son códigos de principios del siglo pasado, elaborados por varones y con ausencia total de nuestros derechos. Es urgente colaborar con nuestras compañeras de género de todos los estados para asegurar la revisión de dichos ordenamientos que garantice avances significativos en relación a los derechos de la infancia, de las mujeres y de la maternidad y paternidad responsable.

12) La Educación laica y gratuita, tendrá que imponerse en este país, pero de nada nos serviría su laicismo y su gratuidad si no tiene en cuenta la situación de desigualdad y de falta de oportunidades de las mujeres, seguimos siendo las analfabetas, y sin embargo los mejores promedios en las universidades, por lo que necesitamos garantizar que todas las mujeres accedan a 12 años de educación. Un proyecto educativo que no educa en la tolerancia, la diversidad, para la paz y para la democracia, no construye conciencias ciudadanas, libres y amantes de su país. Urgen las modificaciones a la Ley General de Educación que garanticen una educación valoral basada en estos principios, así como una educación sexual que informe y eduque en la sexualidad.

13) Marcela Lagarde me enseñó que las mujeres tenemos derecho a la tierra, pero no hasta que estemos muertas, por lo que analizaremos los acuerdos que se han realizado en relación al campo, que visualice los derechos de las mujeres en el área rural.

14) No quiero dejar de mencionar que estoy lista para dialogar con mis amigas que pertenecen al movimiento lésbico-gay para integrar una agenda conjunta. Disculpen si no sé mucho de esto, es parte de mi aprendizaje.

15) No puedo dejar de mencionar esto. Soy madre de tres varones y estoy rodeada de jóvenes que de una u otra manera tienen solucionada su situación económica y social, pero estoy sumamente preocupada por las oportunidades del uso del tiempo libre que les estamos ofreciendo a nuestros jóvenes. Estoy un poco preocupada por el modo como ahora se divierten, los antros y el acceso que tienen al alcohol y a las drogas.

Estoy en búsqueda de soluciones legislativas a este tema. Los reglamentos de alcoholes municipales son una burla, necesitamos buscar el mejor medio para legislar sin privar de la libertad.

Mujeres, amigas, compañeras de lucha. Esto es apenas un acercamiento a nuestro futuro quehacer legislativo.

No hay agenda feminista si no hay diálogo feminista, interpelación feminista, crítica feminista, propuesta feminista y capacitación feminista.

Nadie nace sabiendo, nos hacemos diputadas, no nacemos diputadas, así que espero de ustedes, su comprensión tolerante, su crítica propositiva y su compañía.

Los asuntos parlamentarios no dependen únicamente de una plataforma comprometida, también tienen que ver, desgraciadamente con la fuerza con que se cuenta para ejercer el poder.

Estoy segura que una de las primeras acciones que podremos emprender entre todas las mujeres, será la reglamentación necesaria para utilizar siempre un lenguaje incluyente, que nos visualice y que no de miedo utilizar.

Hoy le decimos a la nación entera que es tiempo de la esperanza, que es tiempo de las mujeres, de la responsabilidad compartida y de la llegada de un país diferente. Legislar supone corresponsabilidad, justicia y legislar desde, para y con las mujeres. Entonces, déjenme reiterarles mi compromiso y transmitirles mi entusiasmo por esta agenda feminista. Tenemos el poder, conjuntamente vayamos ejerciéndolo para ser felices, para vivir dignamente, para amar con libertad y para construir un país donde todas y todos quepamos en ejercicio libre de nuestra libertad.

El PRD se compromete a estar siempre alerta a sus propuestas, no tenemos toda la verdad, por ello hemos invitado a personas que con su trayectoria y experiencia nos ayudarán a pasar este trago amargo como debe de ser.

Si Rosario Castellanos nos dijo “debe haber otro modo de ser mujer” yo les aseguro que “debe haber otro modo de ser legisladora y es siendo legisladora feminista y perredista”.

Muchas gracias.

 

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