No. 18
(enero-marzo
de 2002)

 

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Declaración sobre Palestina

La Red Internacional de Solidaridad Mujeres Viviendo Bajo Leyes Musulmanas (WLUML) está bien situada para identificar los proyectos políticos de extrema derecha que se ocultan bajo programas religiosos o étnicos y para reconocer sus efectos devastadores sobre las fuerzas progresistas en general y sobre las mujeres en particular.

La actual escalada en el conflicto entre Israel y Palestina no es debida al enfrentamiento entre comunidades religiosas o étnicas. Es claramente el resultado de la llegada al poder en Israel de la extrema derecha, decidida a llevar a cabo un proyecto colonial. Desafortunadamente su brutalidad desencadenó el secuestro de la legítima protesta y la lucha del pueblo palestino por las fuerzas fundamentalistas de extrema derecha que hay dentro de él. Sabemos por experiencia que el surgimiento de tales fuerzas irá inevitablemente contra los intereses del pueblo de Palestina, especialmente las minorías y las mujeres.

Rendimos homenaje a las personas progresistas de Israel que desde hace décadas han luchado contra los proyectos coloniales de sus gobiernos y que actualmente siguen haciéndolo en circunstancias tan violentas y peligrosas.

Rendimos homenaje a las y los israelíes que han rechazado participar como soldados en la guerra contra el pueblo palestino.

Rendimos homenaje a quienes se manifiestan diariamente contra la ocupación de Palestina, ocupación llevada a cabo, bien mediante nuevos asentamientos, bien mediante desalojos, mediante la destrucción de los bienes de la población palestina o por medio de la ocupación militar.

Rendimos homenaje a quienes se han incorporado, como escudos humanos, a las poblaciones palestinas atacadas por el Ejército israelí y a las plantaciones palestinas de naranjos y olivos que han sido marcadas por el Ejército israelí como objetivos a destruir.

Rendimos homenaje especialmente al movimiento de las Mujeres de Negro y a las organizaciones de mujeres que han intentado y han logrado tender puentes entre judías y árabes. Apoyamos sin reservas su lucha y compartimos sus análisis de la naturaleza fascista del actual Gobierno de Israel.

También rendimos homenaje a quienes, desde los países árabes, han luchado por una paz justa en la región, sin caer en los brazos de los fundamentalistas fascistas, sin incorporar el odio y el racismo como elementos de su lucha.

Rendimos homenaje a todas aquellas personas que se enfrentan al fascismo fundamentalista desde dentro de su propio entorno.

Rendimos homenaje a quienes recientemente han participado en el proceso de paz con Israel, teniendo que soportar por ello acusaciones de traición y amenazas.

Rendimos homenaje a las mujeres y hombres de Palestina que, a pesar del diluvio de fuego de parte del Ejército y el Gobierno de Israel, mantienen sus lazos humanos y políticos con las fuerzas progresistas y antiguerra de Israel, con la esperanza de llegar a un acuerdo político duradero y justo.

Rendimos homenaje a quienes, en Europa y especialmente en Francia, estos días se enfrentan al resurgimiento del racismo antisemita, al igual que al racismo contra los “árabes” o los “musulmanes”, y a los actos terroristas de destrucción que están teniendo lugar contra sinagogas o tiendas de judíos franceses.

Rendimos homenaje a las autoridades religiosas y a las y los inmigrantes norteafricanos de a pie que han ido a los escenarios de estas salvajadas a mostrar su solidaridad y a pronunciarse contra el racismo.

Llamamos a los medios de comunicación internacionales a hacer visibles, al menos, las alternativas viables a la guerra en la región.

Para detener inmediatamente el derramamiento de sangre, llamamos al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a tomar las medidas extraordinarias necesarias, incluyendo los pasos para un alto el fuego y la retirada de las ciudades palestinas y el envío de fuerzas de pacificación de la ONU a Palestina/Israel.

Llamamos al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas a forzar al Gobierno Israelí a poner en práctica inmediatamente las resoluciones de la ONU que Israel ha desobedecido sistemáticamente. Al no actuar, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se convierte en un aliado de la masacre del pueblo palestino por el Gobierno de Israel.

Pedimos que las mujeres y hombres de Israel y de Palestina que han trabajado juntos durante las pasadas décadas por una paz justa, sean las personas llamadas a la mesa de negociación. Ningún otro grupo podrá traer la paz a la región.

Apoyamos la petición de juicio a Ariel Sharon por crímenes de guerra y rogamos la apoyen en www.PetitionOnline.com/warcrime

Original en la web de WLUML

4 de abril de 2002.

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Directora:
Josefina Chávez

Edición:
Ana María Hernández.

Comité Editorial:
Fanny D'Argence, Rocío Duque, Liz Maier,Sylvia Marcos, Marcela Lagarde, Sara Lovera, Nellys Palomo.