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LA MUERTE LIMITE DEL FUTURO EN NUESTRO PRESENTE

Antrop. Clara M Castillo Alfaro.

“La vida es un crimen sin criminal”
J. P. Sartré.

En la actualidad los procedimientos que el hombre ha ideado para enfrentarse a su medio natural y social se han ido modificando por diferentes factores, uno de los fenómenos que así lo constata es el suicidio acto que se ha vuelto frecuente y normal en nuestra sociedad.

El hombre a lo largo de la historia ha mantenido una actitud de temor y respeto hacia un acontecimiento inminente y permanente en el ser humano, la muerte, ha luchado con la muerte, no solo en cada momento en que se hace más patente, sino que mantiene esta lucha hasta el último suspiro de vida, aún teniendo la certeza de que ésta, es ya una necesidad. El tema de la muerte al igual que el tema del amor son dos dramas por excelencia ante los cuales el hombre se inclina.

En las culturas de mayor antigüedad, la griega, egipcia, romana, japonesa,indú, por mencionar solo algunas, han mantenido como centro de discusión y reflexión esa dualidad ante la que el hombre se encuentra en este plano, la vida y la muerte, la noche y el día, la luz y la oscuridad, lo bueno y lo malo, rindiendo culto y respeto a polarizadas situaciones.

En las culturas prehispánicas al igual que en las anteriormente mencionadas existía la creencia de que la muerte era solo un incidente, el cual superaba celebrando todo tipo de ceremonias y rituales a ese misterio intemporal que le atemorizaba y con el cual tenía que congraciarse, esto le permitiría asegurar su entrada al paraíso en donde moran y se regocijan los dioses.

Entre las ceremonias practicadas por las culturas precolombinas, estaban los sacrificios humanos, práctica que conllevaba la muerte de unos de sus miembros o de algún cautivo guerrero, este hecho no implicaba sin embargo algo intrascendental o el término de una vida sin sentido, para este acontecimiento los elegidos eran meticulosamente preparados ya que implicaba representar la vida o nacimiento de su Dios, era la forma de suplicar al numen la repetición de sus favores, que en resumen y como objetivo último era en beneficio de la colectividad.

Vida y muerte dos acontecimientos ligados ambos y de gran importancia para todas las sociedades se han transformado radicalmente en la visión del hombre, lo que en algunas culturas representaba serenidad, esperanza, fe y amor, (la muerte no se interpretaba como una irrupción, sino como una continuidad del ser) estos sentimientos se transformaron en miedo, dolor, desolación, pudor, angustia.

Paradójicamente con el desarrollo tecnológico nuevas ideas se gestan, la concepción del hombre mismo se modifica, lo material va desplazando e imponiendo nuevos valores que paulatina o de manera violenta se van asumiendo y dejan al hombre en una total y completa orfandad, sin ideales que reafirmen el verdadero humanismo y el valor e importancia de la otredad.

En América latina este proceso (de desarrollo tecnológico) prácticamente se inicia con el proceso de colonización, la cultura española impone a través del dominio militar y político a las culturas precolombinas, nuevas formas de convivencia, tanto en lo social, político y económico.

Lo que se ha denominado muerte por tristeza, angustia y desolación de los pueblos indios en ese entonces, fue prácticamente la pérdida del incentivo de proyectar a futuro, agotadas por un presente de angustia y desolación y la oscuridad del porvenir.

El quebranto ante la imposición fue el escenario en que se hallaron estos pueblos, se perdió la armonía entre el pensamiento las acciones y las cosas, sufrieron un cataclismo ante el porvenir adverso. Pero como finalmente la vida pide más vida aunque la expectativa sea la de la muerte, poco a poco se fueron conciliando y asumiendo estas nuevas estructuras.

Largos siglos han transcurrido somos una sociedad capitalista (aunque periférica) con un desarrollo tecnológico impresionante, altamente centralizada, en donde la eficacia técnica se hace indispensable, la lucha por la competencia y la persecución de la ganancia son los objetivos fundamentales, nos encontramos con que, lo humano tiende a deshumanizarse y en lugar de consolidar, enriquecer y fortalecer una economía de mercado estamos inmersos en el fortalecimiento y vigorización de una sociedad de mercado. Todas las esperanzas se depositan en las herramientas, que sería sumamente benéfico si fuese a merced de la sociedad, pero contrariamente, esta mayor productividad a través de las innovaciones tecnológicas tiene como consecuencia un detrimento en el empleo, ya que grandes masas de trabajadores son desplazados al ya no requerirse de su fuerza de trabajo, teniendo como consecuencia,(ya lo expresaba Durkheim en su postulado) una sociedad que comienza a enfermarse de anomia, la carencia de reglas y normas tanto morales como jurídicas que son el resultado de un desequilibrio económico o en su caso por el debilitamiento de sus instituciones, lo que provoca una desintegración del grupo social.

Este conflicto del ser individual se vive de manera intensa ya que los fines y metas que el hombre se plantea, entran en contradicción, por las escasas o nulas posibilidades que le brinda la sociedad para alcanzarlos, lo que desemboca como afirmaría Gino Germani en “reacciones patológicas en los individuos, como el suicidio, el crimen, la delincuencia o la prostitución.”

Tan solo en México a pesar de contar con enormes riquezas naturales y con gran potencial humano, existen más de 40 millones de personas que viven en la pobreza y más de 20 en extrema pobreza, contra un número bastante reducido de personas que forman parte de la lista de los más ricos del mundo.

Aunque la situación económica, social, política, etc, son constitutivamente transitorias el hombre las vive de manera independiente de su duración efectiva, las limitaciones que ellas imponen son específicas, la vida se vive de cierto modo por causa de aquellas situaciones y en nuestra sociedad aunque no tienen el carácter de impuestas determinan la visión de futuro del ser humano.

Ante el acontecimiento del suicidio se ha tratado de dar una explicación racional al fenómeno, debatiéndose si es este acto un derecho del hombre o todo lo contrario, generándose innumerables controversias. Desde la filosofía religiosa podemos encontrar variadas posiciones, en el Islam este acto es condenado al igual que en el judaísmo y el cristianismo en donde se considera que la vida no depende totalmente del hombre mismo, ya que este no eligió nacer, es una consecuencia a la que se tiene enfrentar, y en esencia al ser de origen divino (la vida) mayor compromiso tiene el hombre de conservarla, a diferencia el brahmanismo de la India que tolera este acto. Sin que finalmente se llegue a un consenso, en esta discusión se dejan de lado los temas verdaderamente esenciales que nos permitirían comprender este fenómeno las causas o lo que motiva al hombre a atentar contra su vida, algo que por instinto todo ser viviente llámese plantas, animales y hombres, tratan de conservar.

Muchas posturas se han dado con respecto al suicidio y que de alguna manera van incidiendo en la visión de la sociedad, al respecto se puede mencionar la discusión de si el suicidio es un derecho del individuo, discusión superficial que no permite analizar con objetividad el problema ya que el mayor numero de personas que se suicidan son individuos física y mentalmente sanos pero que atraviesan por problemas de carácter económico, psicológico, o de otro tipo, problemas que son transitorios, pero que en ese momento el individuo se encuentra imposibilitado para apreciarlos de manera objetiva. ?Que se persigue con este tipo de planteamiento? ¿Querer ignorar un problema que refleja una descomposición social? Esta proposición de licitud jurídica del suicidio nos lleva también a licitar moralmente el hecho, modificando nuestro modo de vivir y de concebir la vida.

En la actualidad es común encontrar que muchos de los objetos puedan ser desechados por el hombre, platos, vasos, cámaras fotográficas, envases, ropa, etc; esta condición trasciende las cuestiones materiales, extendiéndose y abarcando las relaciones humanas, hoy somos amigos mañana no, las parejas se unen en matrimonio y fácilmente se puede catafixiar por otra, es posible inclusive dejar de reconocer la paternidad por no convenir a los intereses personales, los padres se distancian de los hijos y es fácil dejar de considerarlos como tales y viceversa.

Actualmente en nuestra cultura se ha introducido el concepto ligh, para designar los objetos de consumo ligeros y bajos en grasa que le proporcionan básicamente al hombre una figura acorde con el arquetipo de belleza femenina o masculina, que los grupos de vanguardia en moda y belleza aunado a los medios de comunicación masiva han difundido a lo largo y ancho del planeta. Al mercado son lanzados infinidad de productos con esta característica, cuyo consumo le permitirá alcanzar el prototipo de perfección tan demandado en nuestra sociedad.

Este concepto ligh (bajo, ligero, suave) ha permeado las relaciones humanas, haciéndolas superficiales, no se establecen compromisos más que los que puedan beneficiarnos de manera individual, construyéndose éstas de manera frívola y carente de valores que las fortalezcan.

En este contexto el hombre tiende a tener dificultad para expresar sus verdaderas emociones, y todos sus esfuerzos se enfocan hacia una autoexigencia, la posesión de los objetos y alcanzar el sueño dorado de ser aceptado por la sociedad. Al no lograrlo la depresión se hace presente llevando a las personas a tomar la decisión de terminar con un sufrimiento que prácticamente es imposible de superar, finalizar con esta vida de limitaciones, donde hasta Dios se olvida de ellos.

Pero este fenómeno del suicidio se comprende menos cuando se observa que ocurre con mayor frecuencia entre los hombre en edad madura que entre las mujeres, y que además se manifiesta con mayor intensidad en algunos estados de nuestro país, situación que va variando año con año. En el caso de nuestro estado, en 1996 ocupaba el cuarto lugar a nivel nacional en numero de suicidios, para el 2000 detentaba el primer lugar, ubicándose nuevamente en él en este 2003.

Pero la pregunta de rigor es, si gran parte de las personas que se suicidan son de escasos recursos económicos, hombres en edad de 45 años en adelante, un alto porcentaje de suicidas lo realiza bajo la influencia del alcohol o de otras drogas, bajo situaciones de stress o de depresión, ¿porque este fenómeno no se hace presente en los estados con mayor índice de pobreza en donde la población se encuentra sujeta al mismo tipo de presiones?

Teniendo previstas estas consideraciones y por lo que anteriormente hemos mencionado podemos hacer algunas especulaciones, no podemos afirmar, solo hacer algunos acercamientos porque se requiere de mayor investigación que nos permita tener mayor claridad con respecto a esta respuesta del hombre ante la adversidad.

Tabasco ha sido un estado con costumbres fuertemente enraizadas que hacían de su sociedad particularmente diferente a las demás que conforman a la sociedad nacional, fácilmente las familias se identificaban y era común establecer con mucha disposición relaciones de amistad y fraternidad; lo inclemente de su clima y por la filosofía de la vida en particular, el tabasqueño organizaba su trabajo durante los tiempos en que estos se podían realizar con facilidad, reposando y compartiendo con la familia el resto del espacio del día.

A partir de 1970 se comienza a vivir fuertes cambios en el aspecto económico y social, el boom petrolero se hizo presente rompiendo con estas características culturales, provocando cambios abruptos que difícilmente se han asimilado hasta la actualidad, los precios de los productos y de los servicios se vieron incrementados a más de un quinientos por ciento, llámese productos alimenticios, renta de inmuebles, etc. Aunado a esto la llegada masiva de trabajadores por parte de PEMEX se hicieron presentes en el ámbito tabasqueño rompiendo con el equilibrio social y ecológico del lugar.

La población se vio impulsada en dos sentidos: a ofrecer todo tipo de servicios incluyendo su fuerza de trabajo para obtener mayores ingresos y, a reformular tradiciones y costumbres que con diferentes acontecimientos como son los asaltos a personas y a casas habitación se tenían que modificar. En los inicios de este suceso, gran parte de población rural fue contratada dándose una mejoría en el ingreso familiar, bonanza que dura relativamente poco ya que en cuestión de 15 o 20 años el incremento de la población y la disminución de demanda de fuerza de trabajo por parte de la institución antes mencionada, trajo consigo un incremento en el desempleo, situación que se agrava aún más con la migración de trabajadores de otras zonas del país al estado.

En este contexto y al margen de los hechos que afectan económicamente a la población se da un proceso de sincretismo de las diferentes manifestaciones culturales de cada región de donde eran originarios los nuevos habitantes de la entidad, efecto que difícilmente se puede apreciar a primera vista.

Pero los cambios fundamentales y que representan un choque frontal con la cosmovisión tabasqueña son, la nueva concepción de desarrollo y progreso social que se tenía que asimilar, el tabasqueño tiene que abandonar la idea de trabajar para producir lo necesario para su reproducción y el de su familia, tiene que generar mayores ingresos pues tiene la influencia permanente de los medios de comunicación masiva que de manera constante lo“bombardean” obligándolo a consumir todo tipo de productos que le permitirán alcanzar un status en la sociedad, lo que genera desesperanza y desesperación al percatarse de la imposibilidad de lograr éxito conforme a los valores y los objetivos establecidos por la nueva sociedad.

Lo anterior da lugar a que se genere una desintegración y una falta de participación real en las instituciones principales de la sociedad por parte de la población, que de manera sorpresiva se encuentra en un nuevo escenario. El entorno se ve modificado, grandes construcciones de centros comerciales y casas habitación que contrastan fuertemente con las viviendas locales provocan sentimientos encontrados de frustración ante la dificultad para alcanzar este tipo de beneficios. Se participa en una carrera sin fin de competencia, en donde las capacidades económicas de los participantes son extremadamente distintas.

Abatida por la depresión y la desesperanza gran porcentaje de la población se sentirá ser el causante de la situación, muchos de ellos superaran el sentimiento cobijándose en las ideas religiosas, otros recurrirán al alcohol y otras drogas cayendo en un estado de mayor desaliento, que lo llevará a terminar con su existencia.

Es importante entonces hacer un alto en la loca carrera en la que participamos todos y reflexionar sobre este fenómeno del suicidio, pues este representa un foco rojo que refleja una gran confusión y pérdida de valores en nuestra sociedad. Es necesario construir nuevos paradigmas que permitan la formación de nuevas generaciones con valores e ideales firmes que fortalezcan un verdadero humanismo, en donde el hombre ocupe el lugar más importante rescatando su condición de sujeto y no objeto como se observa en nuestra sociedad.

 

BIBLIOGRAFÍA:

“La muerte realidad o misterio” Ramos Sánchez y Sánchez

“La muerte en el Popol Vuh” Durán Ruíz Antonio.

“introducción a la filosofía” Raúl Gutiérrez Saenz.

}INEGI/SSA Dirección General de Estadística, tabulaciones sobre defunciones, Centro de Estudios de población y salud.

“compendio Moral salmatience”

“Aumenta índice de suicidios en Tabasco”

Fuente: Diario El Universal

29/12/2002

“EL SUICIDIO EN EL BUDISMO” usuarios.iponet.es/casinada/080204.htm

Revista Cubana de Medicina General Integral, octubre-diciembre, 1995 Trabajos Originales “El suicidio y su atención por el médico de la familia”

Periódico El mundo. Sábado 3 de octubre de 1998. “Izquierda Unida pide que se investigue el suicidio de 8 científicos”

Mentesana.com. “Suicidios”

Saludalia.com “prevención de suicidios”

 

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